Metáforica
cansada
me desintegro
cada vez más limitada
con menos ganas a cada paso
con una sombra a la altura de mi frente
con falsas frases que salen carcomiendo
con la calma del que ve su propia muerte
la oscuridad no ayuda
tu ausencia no ayuda
espero renacer.
solo necesito un minuto de silencio,
en honor a mi sufrimiento caído.
para seguir aquí
dispuesta a inmolarme
cerrando las manos para retener las migajas
creyendo que algo puede cambiar.
de Metafórica, en Venezuela
lunes 31 de diciembre de 2007
Querido Pasado:
Sabes, en estos días he pensado mucho en ti, tal vez sea porque es diciembre con los balances de fin de año y esas cosas. Fuiste testigo de todos los errores que he cometido, algunos de ellos hoy me causan risa, otros no tanto y solo unos pocos me producen remordimiento. Pero ya sabes lo que dicen: lo hecho, hecho esta. Si, es tal como lo sospechas, esta carta es un acto egoísta, en definitiva estoy buscando mi absolución. Creo con firmeza que aprendí mucho de ti, y por eso me acompaña la fe de que perfeccionaste mi destreza para enfrentar los sobresaltos que se presenten en el camino.
No sé muy bien porque te escribo, debe ser porque hoy pasé gran parte de la tarde mirando fotos, y lo que más me estremeció fue ver como mis ojos se fueron apagando en estos últimos años, el proceso fue lento, pero basta con hacer un recuento fotográfico inesperado para deducir dónde se refleja la tristeza, y tu sabes mejor que nadie que he intentado ocultarlo con empeño. Ojala el destino, que está más allá de ti, de mí, de todos, si existiera; fuera capaz de regalarme todo lo anhelado por mi deseo.
Seguramente quieras descansar y yo te estoy agobiando con mis tonterías, así que te dejo en paz. Sólo una última cosa, a pesar de todas las equivocaciones debes estar seguro que siempre seré tolerante contigo, no es mucho, pero por lo menos reconozco que estoy orgullosa de ti.
Te digo adios por este año, con un abrazo impetuoso y calido..
















