Nostalgias (tango)
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Quiero emborrachar mi corazón Nostalgias Gime, bandoneón, tu tango gris, |
| Música: Juan Carlos Cobián Letra: Enrique Cadícamo |
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Mano a Mano (tango)
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Rechiflado en mi tristeza, te evoco y veo que has sido Se dio el juego de remanye cuando vos, pobre percanta, Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones, Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado; Mientras tanto, que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros, |
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Música: Carlos Gardel / José Razzano |
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Uno, tango
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Uno busca lleno de esperanzas Si yo tuviera el corazón, Pero Dios te trajo a mi destino |
| Letra: Santos Discépolo Música: Mariano Mores Canta: Nariano Mores |
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tango – Chorra
| Por ser bueno me pusiste en la miseria, me dejaste en la palmera, me afanaste hasta el color. En seis meses me fundiste el mercadito, la casilla de la feria, la ganchera, el mostrador. |
| Chorra! Me robaste hasta el amor… Ahura tanto me asusta una mina que si en la calle me afila me pongo al lao del boton. Lo que más bronca me da es haber sido tan gil. |
| Si hace un mes me desayuno con lo que he sabido ayer, no era a mi que me cachaban tus rebusques de mujer. Hoy me entero que tu mama, noble viuda de un guerrero, es la chorra de más fama que piso la treinta y tres. |
| Y he sabido que el guerrero que murio lleno de honor ni murio ni fue guerrero, como me engrupiste vos; esta en cana pronturiado como agente e la camorra, prefesor de cahiporra, malandrin y estafador. |
| Entre todos me pelaron con la cero, tu silueta fue el anzuelo donde yo me fui a ensartar. Se tragaron vos, la viuda y el guerrero lo que me costo diez años de paciencia y de yugar. |
| Chorros! Vos, tu vieja y tu papa. Guarda! Cuidense porque anda suelta; si los cacha, los da vuelta, no les da tiempo a rajar. Lo que más bronca me da es haber sido tan gil. |
| Letra, Enrique Santos Discépolo Musica, Enrique Santos Discépolo Canta, Pepe Guerra |
tango: Cafetín de Buenos Aires
Música: Mariano Mores
Letra: Enrique Santos Discépolo
Canta: Pepe Guerra
De chiquilín te miraba de afuera
como a esas cosas que nunca se alcanzan…
La ñata contra el vidrio,
en un azul de frío,
que sólo fue después viviendo
igual al mío…
Como una escuela de todas las cosas,
ya de muchacho me diste entre asombros:
el cigarrillo,
la fe en mis sueños
y una esperanza de amor.
Cómo olvidarte en esta queja,
cafetín de Buenos Aires,
si sos lo único en la vida
que se pareció a mi vieja…
En tu mezcla milagrosa
de sabihondos y suicidas,
yo aprendí filosofía… dados… timba…
y la poesía cruel
de no pensar más en mí.
Me diste en oro un puñado de amigos,
que son los mismos que alientan mis horas:
(José, el de la quimera…
Marcial, que aún cree y espera…
y el flaco Abel que se nos fue
pero aún me guía….).
Sobre tus mesas que nunca preguntan
lloré una tarde el primer desengaño,
nací a las penas,
bebí mis años
y me entregué sin luchar.
Cómo nos cambia la vida -tango-
Música: Roberto Rufino
Letra: Marvil (Elizardo Martínez)
Quítate el rouge de los labios, que no me marque su sello…
Estoy herido de agravios y ese rouge es un veneno…
Vení, sentate a mi lado… ¿Por qué te has pintado el pelo?
¿Por qué has tiznado tus ojos?, si son tus ojos tan negros.
¿No te bastaba un cariño?… Si me dan ganas de ahogarte,
pero es tan blanco tu cuello que termino por besarte.
¡Cómo nos cambia la vida!… Toma ese espejo y mirá…
Vos sos aquella que un día llevé confiado al altar.
Pero… qué estoy diciendo… Si la culpa es solo mía.
Te arranqué de la pobreza para traerte hasta aquí.
Te hicieron mal las alturas, toda esa falsa alegría
que destrozó la pureza de la flor que recogí.
¿Por qué me acerco a tus labios, si son dos brasas de fuego?
¿Por qué me acerco a tus labios, si sé que en ellos me quemo?
Salí, salí de mi lado, mirá el color de tu pelo,
mirá el dolor de tus ojos que eran más puros que un cielo.
Vos destrozaste mi vida y, ya ves, por no matarte,
cierro los ojos y sueño y te veo como antes…
¡Cómo nos cambia la vida!… Toma ese espejo y mirá…
Vos sos aquella que un día llevé confiado al altar.
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Como Nos Cambia La Vida |
















