Pintura y Música

travelling to a far galaxy through a black hole

Nostalgias (tango)

Quiero emborrachar mi corazón
para apagar un loco amor
que más que amor es un sufrir…
Y aquí vengo para eso,
a borrar antiguos besos
en los besos de otras bocas…
Si su amor fue “flor de un día”
¿porqué causa es siempre mía
esa cruel preocupación?
Quiero por los dos mi copa alzar
para olvidar mi obstinación
y más la vuelvo a recordar.

Nostalgias
de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración.
Angustia
de sentirme abandonado
y pensar que otro a su lado
pronto… pronto le hablará de amor…
¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir…
Desde mi triste soledad veré caer
las rosas muertas de mi juventud.

Gime, bandoneón, tu tango gris,
quizá a ti te hiera igual
algún amor sentimental…
Llora mi alma de fantoche
sola y triste en esta noche,
noche negra y sin estrellas…
Si las copas traen consuelo
aquí estoy con mi desvelo
para ahogarlos de una vez…
Quiero emborrachar mi corazón
para después poder brindar
“por los fracasos del amor”…

Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo


2008·jul·13 Publicado por | Tangos | Dejar un comentario

Mano a Mano (tango)

Rechiflado en mi tristeza, te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria sólo una buena mujer.
Tu presencia de bacana puso calor en mi nido,
fuiste buena, consecuente, y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie, como no podrás querer.

Se dio el juego de remanye cuando vos, pobre percanta,
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión.
Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,
Ios morlacos del otario los jugás a la marchanta
como juega el gato maula con el mísero ratón.

Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones,
te engrupieron los otarios, las amigas y el gavión;
la milonga, entre magnates, con sus locas tentaciones,
donde triunfan y claudican milongueras pretensiones,
se te ha entrado muy adentro en tu pobre corazón.

Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado;
no me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás…
Los favores recibidos creo habértelos pagado
y, si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado,
en la cuenta del otario que tenés se la cargás.

Mientras tanto, que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros,
sean una larga fila de riquezas y placer;
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos,
que te abrás de las paradas con cafishos milongueros
y que digan los muchachos: Es una buena mujer.
Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en tu pobre corazón,
si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
pa’ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión.

Música: Carlos Gardel / José Razzano
Letra: Celedonio Flores


2008·jul·13 Publicado por | Tangos | Dejar un comentario

Uno, tango

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón.
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición…

Si yo tuviera el corazón,
el corazón que di;
si yo pudiera, como ayer,
querer sin presentir…
Es posible que a tus ojos,
que hoy me gritan su cariño,
los cerrara con mis besos
sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir…
Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte…
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor…

Pero Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte.
Déjame que llore como aquél
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte.
Pura como sos, habrías salvado
mi esperanza con tu amor.
Uno está tan solo en su dolor…
Uno está tan ciego en su penar…
Pero un frío cruel, que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y se robó
toda ilusión…

Letra: Santos Discépolo
Música: Mariano Mores
Canta: Nariano Mores


2008·jul·02 Publicado por | Tangos | 1 comentario

tango – Chorra

 
Por ser bueno
me pusiste en la miseria,
me dejaste en la palmera,
me afanaste hasta el color.
En seis meses
me fundiste el mercadito,
la casilla de la feria,
la ganchera, el mostrador.
Chorra!
Me robaste hasta el amor…
Ahura
tanto me asusta una mina
que si en la calle me afila
me pongo al lao del boton.
Lo que más bronca me da
es haber sido tan gil.
Si hace un mes me desayuno
con lo que he sabido ayer,
no era a mi que me cachaban
tus rebusques de mujer.
Hoy me entero que tu mama,
noble viuda de un guerrero,
es la chorra de más fama
que piso la treinta y tres.
Y he sabido que el guerrero
que murio lleno de honor
ni murio ni fue guerrero,
como me engrupiste vos;
esta en cana pronturiado
como agente e la camorra,
prefesor de cahiporra,
malandrin y estafador.
Entre todos
me pelaron con la cero,
tu silueta fue el anzuelo
donde yo me fui a ensartar.
Se tragaron
vos, la viuda y el guerrero
lo que me costo diez años
de paciencia y de yugar.
Chorros!
Vos, tu vieja y tu papa.
Guarda!
Cuidense porque anda suelta;
si los cacha, los da vuelta,
no les da tiempo a rajar.
Lo que más bronca me da
es haber sido tan gil.
Letra, Enrique Santos Discépolo
Musica, Enrique Santos Discépolo
Canta, Pepe Guerra


2008·jun·10 Publicado por | Tangos | Dejar un comentario

tango: Cafetín de Buenos Aires

Música: Mariano Mores
Letra: Enrique Santos Discépolo
Canta: Pepe Guerra

De chiquilín te miraba de afuera
como a esas cosas que nunca se alcanzan…
La ñata contra el vidrio,
en un azul de frío,
que sólo fue después viviendo
igual al mío…
Como una escuela de todas las cosas,
ya de muchacho me diste entre asombros:
el cigarrillo,
la fe en mis sueños
y una esperanza de amor.

Cómo olvidarte en esta queja,
cafetín de Buenos Aires,
si sos lo único en la vida
que se pareció a mi vieja…
En tu mezcla milagrosa
de sabihondos y suicidas,
yo aprendí filosofía… dados… timba…
y la poesía cruel
de no pensar más en mí.

Me diste en oro un puñado de amigos,
que son los mismos que alientan mis horas:
(José, el de la quimera…
Marcial, que aún cree y espera…
y el flaco Abel que se nos fue
pero aún me guía….).
Sobre tus mesas que nunca preguntan
lloré una tarde el primer desengaño,
nací a las penas,
bebí mis años
y me entregué sin luchar.


2008·jun·08 Publicado por | Cafetin de Buenos Aires, Tangos | 2 comentarios

Cómo nos cambia la vida -tango-

Música: Roberto Rufino
Letra: Marvil (Elizardo Martínez)

Quítate el rouge de los labios, que no me marque su sello…
Estoy herido de agravios y ese rouge es un veneno…
Vení, sentate a mi lado… ¿Por qué te has pintado el pelo?
¿Por qué has tiznado tus ojos?, si son tus ojos tan negros.

¿No te bastaba un cariño?… Si me dan ganas de ahogarte,
pero es tan blanco tu cuello que termino por besarte.
¡Cómo nos cambia la vida!… Toma ese espejo y mirá…
Vos sos aquella que un día llevé confiado al altar.

Pero… qué estoy diciendo… Si la culpa es solo mía.
Te arranqué de la pobreza para traerte hasta aquí.
Te hicieron mal las alturas, toda esa falsa alegría
que destrozó la pureza de la flor que recogí.

¿Por qué me acerco a tus labios, si son dos brasas de fuego?
¿Por qué me acerco a tus labios, si sé que en ellos me quemo?
Salí, salí de mi lado, mirá el color de tu pelo,
mirá el dolor de tus ojos que eran más puros que un cielo.

Vos destrozaste mi vida y, ya ves, por no matarte,
cierro los ojos y sueño y te veo como antes…
¡Cómo nos cambia la vida!… Toma ese espejo y mirá…
Vos sos aquella que un día llevé confiado al altar.


Como Nos Cambia La Vida

2008·ene·10 Publicado por | Tangos | 2 comentarios

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